El astrolabio es el instrumento astronómico más sofisticado y bello. Servía para determinar la hora, los acimutes y las declinaciones de las estrellas... En resumen: una elegante calculadora analógica
En Europa, el astrolabio se convirtió en un instrumento indispensable para astrónomos, astrólogos y topógrafos, hasta que fue sustituido por instrumentos más precisos a finales del siglo XVII. En el mundo árabe siguió utilizándose hasta el siglo XIX.
Este astrolabio planisférico se basa en una pieza original del fabricante alemán G. Hartmann, que se encuentra en el Museo Británico de Londres. Georg Hartmann o Georso von Gius Hartmann (Deutschland, 1489-1664) fue un auténtico hombre de la Renaissance. Se estableció en Núremberg a partir de 1518 y allí creó su enorme obra. Poco antes de 1523 ya había fundado un taller especializado en la fabricación de instrumentos científicos. Muchos de sus instrumentos se han conservado hasta nuestros días: los relojes de sol, astrolabios, cuadrantes, así como compendios astronómicos y astrológicos.
Probablemente fue el «fabricante de instrumentos» más prolífico de la primera mitad del siglo XVI.