BSI, estructura CMOS retroiluminada:
Una de las ventajas de la estructura CMOS retroiluminada es el aumento de la sensibilidad. Con un sensor clásico de iluminación frontal, los Photones que entran en la capa sensible a la luz del sensor deben pasar primero por el cableado metálico situado directamente encima de la capa sensible a la luz. La estructura del cableado refleja algunos de los Photones y reduce la eficacia del sensor.
Con un sensor retroiluminado, la luz puede penetrar en la capa fotosensible por la parte posterior. En este caso, el cableado incrustado en el sensor está situado por debajo de la capa fotosensible. Como resultado, más Photones incidentes golpean la capa sensible a la luz.
La relación entre los fotones y los electrones generados se denomina eficiencia cuántica. Cuanto mayor es la eficiencia cuántica, más eficazmente convierte el sensor los Photons en electrones y más sensible es.
512MB DDR3:
El búfer de imagen interno de 512MB DDR3 reduce eficazmente la presión sobre la transferencia del ordenador. Esto es de gran ayuda para la fotografía planetaria, en la que a menudo es necesario escribir grandes cantidades de datos en poco tiempo. Algunas de las cámaras de astrofotografía de cielo profundo que se comercializan hoy en día suelen tener sólo 256 MB. Esto supone un verdadero cuello de botella y una fuente de errores en las imágenes.
¿Color o blanco y negro? Las cámaras monocromáticas presentan una ventaja, y es que son mucho más sensibles y tienen mejor resolución que las cámaras a color. Las cámaras en color, por su parte, requieren una mayor inversión: necesitan filtros de color y una rueda de filtros.